miércoles, 16 de julio de 2014

Alemania: el ADN de los campeones

Alemania es y siempre ha sido un equipo competitivo, pocos descalabros  figuran en su historia futbolística, y cuentan además con la envidiable racha de haber llegado al menos hasta las semifinales de los cuatro últimos Mundiales. 


El equipo alemán ha ido modificando su estilo de juego desde la incorporación del seleccionador Joachim Löw en 2006. Sin renunciar por completo a su estilo físico han ido evolucionando hacia un fútbol más ofensivo, técnico y con mayor precisión y velocidad en los pases. El entrenador, tras proclamarse campeones del mundo dijo: 
“este proyecto empezó hace diez años, y el título es un producto de lo hecho desde entonces, primero con Jürgen Klinsmann y luego nosotros”.
Alemania se fija objetivos, diseña un plan para lograrlos y comienza a trabajar a destajo para conseguirlos, el desánimo o el abandono no forman parte del ideario alemán. En los últimos años han perdido en Eurocopas o Mundiales en semis o la final, y siempre por la mínima, un hueso duro de roer, un equipo al que cuesta mucho vencer, pueden jugar mejor o peor pero siempre son competitivos.

Cuando empezaron a planificar este Mundial, un representante de la Federación Alemana de Fútbol viajó a Brasil a visitar los hoteles recomendados por la FIFA, pero ninguno se adecuaba a las demandas de Löw: un emplazamiento tranquilo, de difícil acceso para “espías” y curiosos, no demasiado lejos de las sedes de los partidos, con playa, temperatura agradable y perfectamente equipado. Así que como no lo encontraron decidieron construirlo, sí, leen bien: lo construyeron. 

"Campo Bahía", sede del equipo alemán en Porto Seguro

El lugar elegido fue Porto Seguro, situado en la costa en la parte media del país, con lo que los desplazamientos a las sedes de los partidos no serían excesivamente largos, además el aeropuerto más cercano se encuentra a sólo 30 kms. de “Campo Bahía”: 14 viviendas de 2 plantas, edificios administrativos, piscina, centro médico, campo de fútbol, gimnasio, todo ello equipado con las comodidades de un complejo de lujo, y a unos metros de la playa.  Ya tenían el escenario idóneo para entrenar, relajarse y estar alejados de la presión mediática que envuelve al Mundial.

Pero Alemania tenía otro plan más que llevar a cabo, aumentar su eficacia mediante la innovación. Han preparado la cita mundialista con la tecnología SAP Match Insights, un software que permite analizar un gran volumen de datos (Big Data) de cada jugador y del equipo: pases acertados/erróneos, distancia recorrida, tiempo medio de posesión de balón, etc. de manera individual, por grupos (defensas/medios/delanteros) o colectivamente, y es capaz de hacerlo en tiempo real. De esta manera Löw, durante un partido podía consultar una tablet en la que van apareciendo estos datos y disponer así de más información para interpretar situaciones del encuentro y hacer correcciones o cambios.

También usaron esta tecnología tras cada partido para presentar los análisis sobre su rendimiento a cada jugador, y para estudiar los puntos fuertes y débiles de los rivales. Boateng, por ejemplo, pidió un análisis pormenorizado de los movimientos de Cristiano Ronaldo antes de enfrentarse a Portugal. Con este volumen de información analizada propia y de los rivales, el equipo preparaba de manera sistematizada y diría muy "alemana" cada entrenamiento, cada partido.

En este vídeo se explica el funcionamiento de esta tecnología, que durante el Mundial 2014 la usó exclusivamente Alemania:



Así es como el equipo planificó y trabajó, pero hay otras características que describen a esta Selección y quisiera resaltar:
  • Cohesión grupal: Realmente es un grupo que se conoce y se lleva bien,  un bloque que ha ido incorporando jugadores jóvenes que se adaptan perfectamente. En el campo no hay una estrella, Alemania es un EQUIPO, todos juegan para todos. El esfuerzo grupal como identidad que les une.
  • Equipo luchador: Una de las cosas que más me gusta de este equipo es que nunca se rinde, no baja los brazos. En la final Argentina tuvo momentos claros de dominio, pero no pareció que los germanos se resintieran por ello, y en la prórroga mostraron ese esfuerzo extra, ese coraje.
  • Respeto hacia los rivales: Hemos visto estos años cómo se comporta Alemania en la derrota, con máximo respeto, pues así actúan en la victoria. En las redes sociales ha circulado la imagen de Schweinsteiger consolando a los rivales que su equipo fue eliminando; también me pareció especialmente remarcable las sobrias celebraciones en los goles del 7-1 a Brasil, lo festejaron sí, pero sin “hacer sangre”, ¿cómo hubiesen celebrado los jugadores brasileños el marcador contrario…? Además, al día siguiente a esa gran goleada Özil envió un tweet de ánimo a la afición brasileña: deporte = valores.
"Ustedes tienen un país hermoso, gente maravillosa y futbolistas increíbles,
este partido no puede destruir su orgullo!"

Al día siguiente de ganar la Copa del Mundo vi en las noticias imágenes de los alemanes que se congregaron en la Puerta de Branderburgo para ver la final, un reportero le preguntó a un aficionado ¿cómo vas a festejar este título? y contestó: 
"acabo de celebrarlo, me voy a casa, mañana me levanto a las 7 para ir a trabajar". 
ADN alemán: un tiempo para trabajar-un tiempo para celebrar y no hay éxito sin esfuerzo.