domingo, 29 de junio de 2014

Luis Suárez muerde, la FIFA margina

Jornada 13 del Mundial, el partido destacado del día era el Italia-Uruguay, dos campeonas del mundo enfrentadas en el grupo de la muerte por una plaza para octavos de final, a Uruguay sólo le valía la victoria, a Italia le bastaba el empate; 0-0 iban en el minuto 81 cuando Luis Suárez dentro del área forcejea con Chiellini y le acaba mordiendo.



Lo más preocupante, es que esta conducta se repetía por tercera vez, Suárez mordió a un jugador contrario en el terreno de juego en 2010 y también el pasado año. La opinión pública no ajena a este hecho, inundó las redes sociales con montajes fotográficos del tipo “Hannibal Suárez”, y los titulares de la prensa al día siguiente no se quedaban atrás:


Evidentemente algo está sucediendo cuando la conducta agresiva se repite, una situación de estrés que le supera, en este caso, estar a 9 minutos de la eliminación del Mundial, un impulso primitivo que nace desde su sistema límbico para paliar esa sensación de angustia, incluso de peligro y que no encuentra autocontrol suficiente que pueda contrarrestarlo, Luis Suárez muerde y al morder se libera.

Que su acto estuvo mal lo sabemos todos, que es reprobable también, y tengo la esperanza de que salga a pedir disculpas en algún momento, es ese el primer paso. Pero las medidas de la FIFA no las comparto:

  • Suspendido 9 partidos oficiales con Uruguay: se podría discutir si el número de encuentros es bastante o no, pero creo que esta medida era suficiente castigo. ¿Por qué? Porque no imagino peor penitencia para un jugador que no poder participar en la Copa del Mundo con su país. La expulsión del mismo es en sí un correctivo personal y público a su conducta.

  • Multa de 100.000 francos suizos: No se aclara el destino del dinero, así que supongo que irá a las arcas de la FIFA. Entendería que este dinero fuera para la Federación italiana de fútbol, o a Chiellini concretamente, víctima del mordisco. Pero lo que realmente espero de la FIFA que busca la ejemplaridad en sus acciones, es que  haga algo constructivo con el dinero, como por ejemplo emplearlo en un programa educacional para la no violencia en el deporte base.

  • Prohibición de participar en cualquier actividad relacionada con el fútbol, incluido el acceso a estadios: Para mí esta medida no es un acto de disciplina ejemplar, como lo han vendido, es un acto de marginación hacia un futbolista, un deportista, una persona. No sólo no la comparto sino que me horroriza, marginarlo NO es la solución. En lugar de cuatro meses sin poder acceder a un recinto deportivo, la FIFA debió dar un paso más en su problema, buscar una alternativa para el periodo que dure la sanción, una propuesta activa y educativa, no excluyente
La Comisión Disciplinaria de la FIFA debería tener su propio gabinete de expertos en diferentes disciplinas, incluida la Psicología, con programas para ayudar a los futbolistas en este tipo de situaciones, como una parte más de la sanción. Programas de control de la ira, de manejo de la ansiedad, etc., que les proporcionen  herramientas para superar estos problemas. Creo que debería ser algo prioritario para este Organismo, que en cambio decide las pautas del fútbol y sus deportistas con decisiones estancadas en la autocomplacencia y la resaca del poder.

Jerome Valcke, secretario general de la FIFA dijo que Luis Suárez necesita tratamiento para superar sus problemas disciplinarios, sin embargo, es mucho más fácil señalar, castigar y aumentar la caja a base de multas que tomar medidas que eduquen y ayuden de verdad. Reconstruir es mucho más laborioso y requiere más tiempo que destruir… Mucha gente esperaba más de Luis Suárez, yo sin embargo, esperaba más de la FIFA. 



lunes, 23 de junio de 2014

U.D Las Palmas: del sueño a la pesadilla

Ayer el Córdoba logró el ascenso a Primera división en el estadio de Gran Canaria. Ganaba Las Palmas 1-0 y a falta de escasos minutos para que terminase el encuentro, parte de la afición saltó al terreno de juego para celebrarlo. Interrupción del partido por este “asalto”, y cuando se consigue reanudar,  en ese minuto y medio de descuento, marcó el Córdoba en un despiste de la defensa amarilla… Nueva invasión de cafres, que esta vez cambian la algarabía por tentativas de agresión, la policía escolta al trío arbitral y los jugadores del Córdoba corren dentro del vestuario.

Portada de laprovincia.es el 23/6/2014
No sé si sentí más pena o vergüenza viendo las imágenes, secuencia de despropósitos con amargo final para la Unión Deportiva, un sector de su propia afición le arrebató el sueño de ascender, y además dejó una pobre imagen que hoy recorrerá España.

Es momento para reflexionar, para tomar medidas, no debemos dejar que el deporte se vea empañado por este tipo de actuaciones. Se habla de que no había seguridad suficiente, de que algunos aficionados accedieron en estado ebrio al estadio, pero creo que el principal problema estriba en la educación, en la progresiva falta de valores y en la permisividad en las gradas hacia gestos racistas, xenófobos, homófobos… violencia verbal que acaba desembocando en física y actos vandálicos. En la ausencia de respeto crece la semilla de los comportamientos ofensivos, y desgraciadamente en los recintos deportivos cada vez son más comunes.

Creo que el club debe identificar a estos energúmenos y vetarles el acceso al estadio de por vida, y creo que es el momento de empezar a implantar estrategias de concienciación y respeto en las aficiones, no sólo en la Las Palmas, en todos los equipos de la LFP.


Ojalá estas escenas no vuelven a repetirse, pero lo dudo. A menudo el fútbol es para muchos una válvula de escape a su frustración de la semana, el lugar al que van a buscar bronca, a sacar su lado primitivo, donde sus emociones se llevan a la exaltación violenta escudados en los colores de una camiseta.

Ayer 200 energúmenos empañaron el comportamiento de 30.000 personas, arruinaron el ascenso de su equipo, pero más allá de esta desgracia deportiva se me quedó grabada la imagen de los niños que asaltaron el campo y robaron botellas de agua de los banquillos, estamos fracasando como sociedad cuando el primer pensamiento de los niños en una situación de confusión es delinquir. 

lunes, 9 de junio de 2014

La resiliencia se llama Rafael Nadal

Hoy las portadas de los periódicos muestran la victoria de Nadal, ganador de Roland Garros por novena vez, una hazaña inédita en la historia del tenis porque ningún otro jugador ha ganado tantas veces el mismo Grand Slam. Los adjetivos se repiten y se agotan a la hora de describir a este deportista, pero a mí me gustaría centrarme en una de sus fortalezas, su resiliencia.


En un artículo anterior expliqué que en Psicología se usa este concepto para describir la capacidad que tiene una persona para superar obstáculos, y utilizar los medios y recursos de los que dispone para afrontar los problemas.

A lo largo de su carrera Rafa se ha enfrentado a momentos muy duros, las 7 finales seguidas que perdió ante Djokovic en 2012, las lesiones con las que ha tenido que convivir gran parte de su trayectoria y que incluso le apartaron de la competición durante meses, y el último gran varapalo: perder la final del Open de Australia ante Wawrinka. Lo duro no fue perder, sino perder de aquella manera, lesionado, y para un animal competitivo como él, no poder jugar a su máximo nivel por problemas físicos fue un duro golpe de encajar.
“Después de Australia he pasado momentos complicados… ahí perdí, no sé si hubiera podido ganar, pero lo que pasó es que no pude competir un partido que había preparado bien y que me hacía mucha ilusión. Después de eso me quedé un poquito “parado” de energía, tenía la ilusión pero no tenía la energía interior que he tenido durante toda mi carrera”. R.N.
Tras Australia ganaría el ATP 500 de Río de Janeiro, pero comenzaría un calvario hasta ahora desconocido para él… cayó en cuartos en Indian Wells, en la final de Miami ante Djokovic, en cuartos contra Ferrer en Montecarlo y también en cuartos esta vez contra Almagro en Barcelona. Ganó la final de Madrid a un Nihikori visiblemente lesionado, y con ese triunfo “inmerecido” (según el propio Toni Nadal), llegaría a otra final en Roma para perderla ante Djokovic, y ya iban 4 derrotas seguidas ante su gran rival.

Cuando le vencen jugadores que nunca lo habían conseguido, o que no lo habían logrado durante años, cuando le eliminan en cuartos de final en torneos que ha ganado 8 veces, cuando el tenista que más le cuesta derrotar le gana 4 finales seguidas, es normal que las dudas asedien y que la confianza se resienta. Pero el deportista resiliente acepta que habrá momentos malos, los encaja y después elige no conformarse y seguir peleando.
“el deporte es aceptar, caer y levantarse, aceptar-caer-levantarse y no hay más. Uno cuando compite, cuando va al límite, se pega castañas, hay que intentar que esos golpes que te vas llevando no sean un golpe mortal”. R.N.
Se levantó tras el año fatídico contra Djokovic, se levantó tras estar 7 meses sin competir por lesión, se levantó después de la dolorosa derrota en Australia que le dejó secuelas emocionales además de físicas, y ayer tuvo que resurgir tras perder el primer set ante un hombre que jamás había perdido una final en la que se hubiera adelantado en la primera manga… demasiadas dudas arrastradas en la temporada de tierra, pero las dudas sólo son letales si dejas que te dominen. Nadal  luchó, buscó alternativas y no se conformó.

“Hoy el tenis me ha devuelto lo que pasó en Australia. La ilusión, la motivación, las ganas de ganar esto, te mantienen en la pista con la mentalidad de querer lograrlo. He conseguido aguantarme, he sabido sufrir y encontrar soluciones a  los momentos malos, suplir esos momentos con golpes de alto nivel y de una u otra manera he encontrado el camino para ganar este título. Cuando uno desea mucho una cosa busca soluciones, trabaja para ello, se emplea a fondo para intentar conseguir por un camino u otro llegar al objetivo”. R.N.
Volverá a perder, pasará por momentos dolorosos, pero no me cabe duda de que se repondrá una vez más y seguirá consiguiendo logros increíbles, porque acepta las vicisitudes, porque trabaja para superarlas, porque es capaz de buscar soluciones y porque pase lo que pase no se rinde y vuelve a la pista para luchar cada bola. Si me preguntan qué es la resiliencia, es bastante fácil... la resiliencia se llama Rafael Nadal.

miércoles, 4 de junio de 2014

Mundial 2014: Brasil y la sombra del Maracanazo

En Brasil el fútbol trasciende lo deportivo, se juega en las calles, en las playas, es el principal tema de conversación de cafeterías y plazas. Si en España es el deporte rey, en el país brasileño es casi una religión.

En 1950 organizaron el Mundial,  disputaron la final ante Uruguay con un resultado para todos conocido, la derrota más sonada, tan llamativa e inesperada que se bautizaría como el Maracanazo, los uruguayos asaltaron la banca contra todo pronóstico, enmudecieron no sólo a las 200.000 personas que abarrotaban el estadio, sino a un país entero que lo vivió como una auténtica tragedia.

Brasil 1950 (camiseta y pantalón blanco)  y en la actualidad
Su repercusión fue tan traumática que el índice de suicidios aumentó en el país tras ese partido. Otra consecuencia no grave, pero sí bastante llamativa, fue que a este ese día la canarihna había vestido completamente de blanco, y tras el Maracanazo, el país “vetaría” este color y acabaría cambiando su indumentaria a la camiseta amarilla-pantalón azul que conocemos hoy.

Cuando al seleccionador brasileño, Scolari, se le pregunta por el Maracanazo, hábilmente cambia la óptica de lo sucedido:
“No fue un fracaso del fútbol brasileño, sino el inicio de una etapa exitosa, fueron ellos los que sentaron las bases para nuestras victorias, y ahora queremos llegar a la final y recordar 1950 en el Maracaná”.
Es una manera inteligente de reescribir la historia, o al menos de reinterpretar como la vivió el país en ese momento, y las generaciones posteriores… ofrece a sus jugadores otra manera de percibir el punto negro de la historia futbolística brasileña, sin embargo no es cualquier Mundial, es el que se vuelve a disputar en casa, y el que cuya final se reeditará en el estadio “maldito”. Si llegan a ella y vencen, se cerrará el capitulo 64 años después… pero si vuelven a perder, si se repite el Maracanazo el efecto psicológico puede ser muy profundo para los integrantes de la plantilla, especialmente en un año, que el país no respalda unánimemente a su Selección, así lo ha manifestado parte de la población mediante protestas, debido a la situación económica que padece el país y que consideran agravada tras acoger la cita mundialista.


Consciente de esto, aunque públicamente le quite hierro al asunto, Scolari ha incorporado a la concentración del equipo a Regina Brandao, psicóloga especializada en estrés deportivo que ha trabajado con él en varias ocasiones, incluido el Mundial de 2002 que ganaron y en su etapa con la selección portuguesa. Estas son sus principales funciones:

  • Elaborar perfiles psicológicos de cada jugador: mediante entrevistas individuales y posteriormente el uso de un cuestionario centrado en los sentimientos de los futbolistas en situaciones concretas del deporte, así como en su vida personal. Contiene ítems como por ejemplo “cómo te sientes al marcar en propia puerta”, “cómo celebras un gol”. 

Una vez recopilada y analizada esta información Regina y su equipo elaboran informes confidenciales a los que sólo tendrá acceso Scolari. Con esta información el seleccionador adquiere una “radiografía” sobre cómo se siente cada jugador y cómo puede afectar a su juego diferentes situaciones de la competición.

  • Gestionar la huella del Maracanazo: En la concentración del equipo está prohibido hablar de este tema, el cuerpo técnico no quiere que los fantasmas del pesimismo se adueñen de los jugadores. Sólo pueden tratar esta cuestión en las entrevistas individuales o las sesiones grupales con la psicóloga.
  • Rebajar el exceso de confianza: Brasil llega pletórica a la cita mundialista, no sólo por su historia como pentacampeona y porque contará en cada partido con el apoyo masivo de la grada, sino por su actuación victoriosa en la pasada Copa Confederaciones que culminó ganando con solvencia a la vigente campeona.
El seleccionador brasileño no esconde el único objetivo posible para su equipo:
“somos los anfitriones, eso significa que lo mínimo que tenemos que hacer, lo mínimo, es ganarlo”

Sí así es acabará por fin con el Maracanazo, quizás las protestas desaparezcan al menos por unos días, y Brasil reinará de nuevo en el fútbol, más inalcanzable que nunca con 6 estrellas en su escudo, pero si no lo consigue quizás se repita el escenario de 1950 y el país entero se deprima, porque no nos olvidemos, Brasil es fútbol y al menos durante mucho tiempo el fútbol era Brasil.



Fuente imágenes: wikipedia.org