martes, 27 de mayo de 2014

Final Champions: El efecto Costa y el efecto Ramos

Terminó la temporada 2013/2014 y en la última competición a disputar, el Real Madrid se alzó campeón de la Champions League. Ríos de tinta han corrido sobre esta final, pero a mí me gustaría añadir un epílogo a ese gran duelo ¿cuáles fueron los efectos psicológicos en cada equipo...?


El efecto Diego Costa

Simeone reconoció su error al alinearlo en la rueda de prensa posterior:
 “sin duda la responsabilidad de que juegue Diego fue mía, equivocándome, porque evidentemente ese cambio tan rápido es que no estaba en las condiciones que le habíamos visto el día anterior”.
Pero el problema no fue solamente que se quedó demasiado pronto sin un cambio que hubiese ayudado al equipo en el tiempo de prórroga, puede haber una consecuencia futura… Adrián. En un artículo anterior hablé sobre cómo Simeone había sabido gestionar la plantilla para que todos los jugadores se sintiesen importantes, le dio la titularidad a Adrián en los partidos de vuelta de la máxima competición europea ante Barcelona y Chelsea (contra éste marcaría gol), depositando una gran confianza en el futbolista.

Sin embargo creo que esa confianza fue posteriormente “revocada”, evidentemente un jugador debe aceptar la suplencia cuando el entrenador lo decide, pero ¿qué ocurre cuando se pierde la titularidad en detrimento de un jugador mermado físicamente…?


Pues le pasó 2 veces en una semana, se escogió a Diego Costa para el último partido de liga y tuvo que entrar a sustituirle a los 15 minutos, y se repitió la escena sólo una semana después de que el ariete se encomendara a los efectos de un “tratamiento milagroso” que resultó no serlo… 9 minutos y de nuevo el secundario saltó a sustituir al actor principal. Lo peligroso de estas dos decisiones consecutivas es que Adrián puede interpretar el gesto de su entrenador como “prefiero a un Costa lesionado que a ti al 100%”. Veremos en la próxima campaña si quedan ecos de esta situación…

El efecto Ramos

En el minuto 92 Sergio "Titán" Ramos entró en la historia no sólo del madridismo sino del fútbol mundial, el gol psicológico, el más importante de su carrera, el tanto que significó para todo un equipo y una afición PODEMOS, y al mismo tiempo un durísimo golpe de encajar para el rival… les tocaba levantarse pero el “estábamos tan cerca…” pesaba demasiado, y aunque ninguno de estos jugadores disputó la final de 1974 seguramente el fantasma de ese partido que se le escapó al Atlético, sobrevoló por algunas de sus cabezas…


El resto es de sobra conocido, un equipo sin resuello físico y herido a nivel mental, y otro equipo que fue una locomotora que acabó arrollando 4-1 en la prórroga. Partido para guardar en la memoria de todos los aficionados a este deporte, y en la que sólo existieron dos capítulos a olvidar: una celebración desmesurada para un gol que en nada cambiaba el resultado y una explosión de ira producto de la frustración de la derrota. No nos olvidemos de que niños y niñas del mundo miraban, tan importante es saber ganar como saber perder…



Fuente imágenes: wikipedia.org y blog.tagesanzeiger.ch 


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