miércoles, 19 de marzo de 2014

El liderazgo del entrenador

Ferguson, Mourinho, Vicente del Bosque, Guardiola, Simeone: entrenadores laureados, homenajeados, pretendidos… Eso es lo que tienen en común, pero, y su estilo de liderazgo ¿crees que se parece? 

Los entrenadores son como los capitanes de un barco, deben asegurarse de llegar a buen  puerto (objetivos), y hacerlo en una travesía que tendrá trayectos plácidos y otras veces rutas salpicadas de marejadas (victorias/derrotas), tormentas que deberán dominar para seguir el rumbo (polémicas, prensa, directiva, etc). Para hacer esto necesitan a una tripulación (jugadores y cuerpo técnico) que crean en  ellos, que estén dispuestos a arrimar el hombro y a seguir las órdenes del capitán, aún cuando no se alcance a ver tierra y el barco haga aguas. Se necesita disciplina para que no se produzcan “motines”, pero se necesita también generar confianza para que se sientan identificados con la visión del capitán, partícipes de los logros que se van consiguiendo y responsables como grupo de los errores, esto ni más ni menos, es ejercer el  liderazgo.

Imagen de Carlos Delgado en Flickr con licencia CC

El entrenador debe aglutinar muchas cualidades: conocimientos amplios sobre su deporte, habilidades de comunicación para explicar sus ideas y qué espera del grupo y de cada jugador, saber ganarse la confianza del equipo, capacidad de influencia para generar motivación y lograr que toda una plantilla se identifique con una serie de objetivos, una meta. El tipo de liderazgo del entrenador modelará las cualidades anteriores y la consecución o no de los objetivos.

En 1990 Chelladurai propone el primer paradigma de liderazgo pensado específicamente para el ámbito deportivo, su Modelo Multidimensional explica que las conductas de liderazgo varían en función de una interrelación entre las características del entrenador (líder), de los jugadores, de las situaciones específicas y de los cambios que se producen en el entorno.

Por lo tanto, el mejor liderazgo es aquel que se adapta a las características de sus jugadores y a las diferentes situaciones a las que se deberá enfrentar a lo largo de la temporada. Por ejemplo, un jugador menos habilidoso y que tienda a cometer errores  tácticos, necesitará un tipo de entrenador más enfocado a la tarea,  que le corrija y esté pendiente de sus “puntos débiles”. Por el contrario, un jugador que sea mejor técnicamente y que además entienda el juego, no necesita tantas correcciones, en este caso el entrenador deberá ejercer un liderazgo enfocado a la relación, al vínculo que mantienen.

Imagen de Peter P. en Flickr con licencia CC

Podemos resumir las características de liderazgo efectivo del entrenador en las siguientes:

  • Influenciar: la capacidad para convencer a sus jugadores, para transmitirles su visión e implicarles en la consecución de los objetivos.
  • Motivar: a través de su estilo de liderazgo debe generar la ilusión que lleve al grupo a identificarse con la propuesta del entrenador. Conseguir que el nivel de motivación no decaiga según avanza la temporada y aparecen los impedimentos, constituye un gran reto para el coach.
  • Buena comunicación: Los deportistas necesitan saber qué se espera de ellos en cada momento, en qué necesitan mejorar, etc. Un estilo de liderazgo autoritario, en el que los jugadores no reciben explicaciones genera malestar y además disminuye la cohesión del grupo. Saber escuchar y comunicar de forma efectiva es clave.
  • Flexibilidad: Un buen líder defiende sus ideas y convicciones, y al mismo tiempo es capaz de ceder en otros aspectos menos importantes y que pueden ayudar a evitar conflictos en el vestuario.
  • Transmitir valores: Un buen entrenador no transmite solamente sus conocimientos deportivos, también “contagia” su ética del trabajo, la imagen que se proyecta a los demás. Hoy en día los deportistas de élite son un modelo a seguir para muchos niños y niñas, no deben olvidarse de esto.
  • Perfil psicológico adecuado: debe ser lo suficiente fuerte para soportar la presión mediática y al mismo tiempo ser un apoyo constante para sus jugadores.

Sobre este último punto creo que es un buen ejemplo Mourinho, que a través de sus polémicas con los medios consigue desviar toda la atención mediática hacia él y “liberar” así a sus jugadores de la misma.

Imagen de Alessandro M. en Flickr con licencia CC

La labor del entrenador es compleja, y no tienen permitido desfallecer pues son los líderes. Sir Alex Ferguson decía siempre a sus jugadores “si te rindes una vez, te rendirás dos veces”. Quizás algún capitán ha gritado lo mismo a su tripulación en una gran tormenta…








No hay comentarios:

Publicar un comentario