jueves, 27 de noviembre de 2014

5 factores del deportista que no se rinde

En artículos anteriores ya me he referido a la resiliencia, esa capacidad que engloba una serie de habilidades que permiten a una persona encajar y superar una situación adversa. Hoy me gustaría centrarme en la Teoría psicológica de la Resiliencia (2012) de Fletcher y Sarkar, según estos autores el constructo tiene mucho que ver con el afrontamiento de los estresoreses decir, la manera de percibir y reaccionar ante situaciones difíciles… porque el deportista resiliente no lo interpreta como una amenaza, sino como un reto a superar, un desafío que conquistar.

Ellos argumentan que los factores que influyen en que los deportistas puedan ser resilientes son:
  • Personalidad positiva: Los deportistas optimistas, que buscan hacer una lectura positiva de las distintas situaciones, que aceptan de buen grado lo nuevo y se adaptan, tienen más posibilidades de superar con éxito momentos difíciles.


  • Motivación: Es el motor  del deportista, cuando no es suficiente, cualquier dificultad puede  convertirse en una interminable cuesta arriba, el nivel óptimo de motivación da esa energía extra, esa voluntad para seguir intentándolo, para seguir entrenando y compitiendo, seguir mejorando tras haber perdido.


  • Confianza: Factor determinante para afrontar y canalizar el estrés sin derrumbarse, cuando se sienten pletóricos de ella, no hay circunstancia, contratiempo o situación difícil que el deportista no pueda afrontar, de hecho vive estas situaciones como retos que le hacen crecer, superarse, ser mejor competidor. Y  la confianza se cimienta en la memoria del esfuerzo y logros del pasado.

  • Concentración: La capacidad  para dirigir el foco atencional a la tarea que se está desarrollando, a la ejecución de la misma, y mantenerla ahí, sin distracciones externas (abucheos, ruidos, etc.) e internas (pensamientos negativos), constituye la diferencia entre sucumbir a la presión o seguir compitiendo a un nivel óptimo de rendimiento.
  • Apoyo social percibido: Es un factor muy importante de la resiliencia en el deporte, porque los jugadores que sienten que tienen ese respaldo en su familia y entorno se sienten más protegidos ante la adversidad, sienten que tienen un pilar en el que apoyarse cuando las cosas no salen como esperaban, una red sobre la que caer, y en cierta manera constituye una armadura de motivación y fuerza que les lleva a superarse, a ir más allá.

Conocer los factores que influyen en la resiliencia nos permite a psicólogos y entrenadores trabajar de manera conjunta en cada uno de ellos, planificando e implementando medidas que fomenten estas capacidades. El deportista resiliente no solamente obtiene mejor rendimiento, sino que además vive de una manera más plena y satisfactoria la competición pues relativiza sus logros y derrotas y se adapta continuamente a lo que viene... Ya lo dijo el gran Bruce Lee "be water my friend" o lo que es lo mismo "se resiliente".











miércoles, 15 de octubre de 2014

Marc Márquez, Diego Costa y la presión

Los deportistas de élite están acostumbrados a convivir con la presión, Marc Márquez comentaba tras proclamarse bicampeón del mundo de MotoGP

“la gente puede pensar que este Mundial ha sido fácil, pero nosotros dentro del equipo sabemos la presión que hemos aguantado. Todo el mundo nos miraba, sabías que no podías cometer ni un error, sabías que tenías que tenerlo todo calculado, y esto ha hecho que la tensión en el box se notase… pero la hemos gestionado muy bien, y hemos hecho un gran año”.
A Marc no se le nota la presión, tras esa sonrisa casi perpetua, y esa manera desenfadada y osada de pilotar, como si no estuviese en un Gran Premio… pero sí lo está y él lo sabe, quizá una de sus armas para gestionar esa presión, es que lo disfruta de principio a fin. ¿Qué pasa cuando hacemos algo que nos encanta y se nos da muy bien, y precisamente esa capacidad conlleva más retos, más exigencias, más presiones externas…? ¿y cuando todos esos factores consiguen que dejemos de disfrutar haciendo lo que nos gusta, y se acaba el divertirse en el proceso, porque solo importa el resultado?

En la misma semana vi a Diego Costa con la Selección española, desmarque-lucha-tiro-fuera, una y otra vez esa combinación, y tras todas ellas un gesto negativo con la cabeza “NO”, lenguaje corporal de malestar, de frustración, de hartazgo. El mismo jugador que es pichichi en la Premier, que lleva casi el doble de tantos que el segundo goleador de la competición, allí vuela y con la Selección lleva una losa sobre los hombros. Con España arrastra la presión de su culebrón para nacionalizarse, un Mundial a olvidar del equipo (y en el país que le vio nacer),  no haber marcado desde que debutó con la Roja, una lluvia de críticas… y finalmente necesitó 515 minutos para lograr el ansiado gol.


Desde su primer partido con la Roja ha sentido la tensión, esas ganas de devolver al entrenador la confianza de apostar por él, el deseo de triunfar con un equipo que lo había ganado todo y que lo ponía en primera fila para seguir al mismo nivel… la promesa del gol que tanto le cuesta a ese equipo y que se depositaba en él como principal responsabilidad. En mi opinión no hay que dejar que las propias demandas o las del resto, te arrebaten la esencia de lo que te gusta, ¿de qué sirven los premios y la gloria si no has disfrutado un ápice del camino al éxito…?

Creo que Diego Costa aún no ha disfrutado jugando al fútbol con la Selección, confío que tras ese gol lo consiga, que se sienta liberado, que pueda empezar de cero, y si no siempre puede llamar a Marc Márquez y preguntarle por el secreto tras su eterna sonrisa. 



miércoles, 17 de septiembre de 2014

Tarea versus Resultado

Nos encontramos en el primer mes de muchas competiciones deportivas, cuando los bolsillos están llenos de ilusión y en el horizonte lucen brillantes los objetivos propuestos por los equipos: consecución de títulos, clasificación para playoff, permanencia, etc.


A medida que pasen las jornadas esas metas fijadas irán quedando más cerca o más lejos, y si se alejan será muy fácil que el equipo se desmotive, se frustre. Por eso es muy importante a la hora de fijar los objetivos que estos sean reales, alcanzables y posteriormente establecer un modelo competitivo basado en pequeñas mejoras personales y grupales, y no únicamente en el resultado.

Si el éxito de un equipo se basa en quedar campeón de liga, todo lo que no sea lograr ese título se experimentará como un fracaso; sin embargo, si ese objetivo se complementa con otros como mejorar ciertos aspectos del juego con respecto a la campaña anterior, fomentar la cantera, afianzar la carrera de los jugadores más jóvenes, etc., tanto entrenador como jugadores tendrán metas diarias en las que fijarse y sobre las que trabajar, en Psicología lo llamamos Orientación hacia la Tarea.

  • Orientación hacia el resultado: Los jugadores sólo se sentirán realizados al conseguir ese objetivo, en el ejemplo anterior, el título de liga. Perciben sus logros en términos de victorias o derrotas con el contrario, así que se sentirán muy capaces cuando ganen, pero probablemente se sentirán “fracasados” cuando pierdan ya que no contemplan otro sistema de comparación o evolución personal.
  • Orientación hacia la tarea: Independientemente del sentimiento positivo o negativo asociado a ganar o perder, el jugador aprende a establecer una competición consigo mismo en su camino hacia la meta: ¿he mejorado a balón parado? ¿he hecho más ayudas a mis compañeros? ¿he aguantado más tiempo en el partido en una forma física óptima…? Cuando los deportistas se evalúan en función de la evolución de sus habilidades, cuando comparan la ejecución de sus tareas consigo mismos, la capacidad de mejora no tiene límites,  los logros son percibidos como propios, fruto de un proceso de esfuerzo personal y no como algo que depende únicamente de factores externos.
En los Cuerpos Técnicos debe implementarse esta filosofía de trabajo, no se puede negar que los resultados son muy importantes y marcan el devenir de los equipos, pero trabajar exclusivamente por y para ellos es contraproducente. Los equipos que trabajan orientados hacia la tarea muestran una mejor recuperación a resultados adversos, a la decepción, y es que es más fácil afrontar las jornadas pensando “hoy puedo jugar mejor que ayer” que sintiendo “sólo me vale ganar”… tarea versus resultado.



Imagen: bafs con licencia CC
 

domingo, 17 de agosto de 2014

Perseverar es la mitad del camino

Ayer la actriz Uzo Aduba ganó un Emmy, y en la rueda de prensa posterior declaró que justo el día que recibió la llamada que le comunicaba que había conseguido un papel en la serie, había decidido dejar la interpretación. Llevaba tiempo sin trabajar como actriz e iba a renunciar a su sueño… estuvo a un paso de abandonar, como si corriera en medio de una densa niebla y se rindiese a unos metros de la meta que no alcanzaba a ver.

Hace un año, un joven futbolista realizó la pretemporada con el primer equipo de un club de la Liga Adelante, el equipo de su tierra… quizás por ser de la “casa”, o porque nunca había jugado en esa categoría, o por razones meramente técnicas, se decidió no ofrecerle contrato profesional, se le hizo ficha amateur y se intentó cederlo porque en principio, apenas iba a disputar minutos.

El jugador se negó a marcharse cedido, pero los partidos pasaban sin que apenas contase para el entrenador. No fue hasta algunos meses después cuando debutó como titular... lo que pasó a partir de ahí es conocida como la mayor progresión futbolística de un canterano del C.D Tenerife. Hace un año Ayoze Pérez estaba a punto de comenzar la liga en Segunda con pocas opciones de ser una pieza importante de su equipo, hoy se ha convertido en el primer tinerfeño en debutar en la Premier League. 

Ayoze Pérez jugando con el Newcastle United FC

No sabemos si Ayoze estuvo cerca de renunciar a su sueño en algún momento, posiblemente es demasiado joven y talentoso para ello, pero estoy segura de que sí tuvo momentos de dudas como los tenemos todos ¿tendré la oportunidad de ser titular? ¿podré hacer del fútbol mi profesión o tendré que dedicarme a otra cosa…? Etc.

Las dudas siempre aparecen en momentos de incertidumbre, cuando las puertas se cierran, cuando otras personas o circunstancias nos empujan a desistir… pero debe ser nuestra autoconfianza quien gane ese pulso. Recordar por qué empezamos, repasar nuestros logros por pequeños que sean, seguir preparándonos, seguir mejorando en lo que hacemos, y cuando se presente ESA oportunidad dar lo mejor que tenemos en ella.

Así lo hizo Uzo Aduba en aquel “último” casting, así lo hizo Ayoze en cada partido en que fue titular... pudieron no lograrlo, pero finalmente lo consiguieron porque no se rindieron. Hoy ambos se dedican profesionalmente a lo que de verdad aman, y son reconocidos por ello. Perseverar es la mitad del camino, estar preparado para cuando llegue la oportunidad, es casi el resto.




Imagen: nufcfans.co.uk

domingo, 10 de agosto de 2014

Lo que aporta la Psicología Deportiva a los equipos en pretemporada

La pretemporada es una época en la que se combina especialmente la ilusión y el trabajo, un periodo de reencuentros y formación de nuevos lazos, de objetivos que se renuevan y pautas que se establecen. El cuerpo técnico  tiene una ardua tarea por delante: armar el equipo, ponerlo en forma,  explicar conceptos que deben asimilar, transmitir una filosofía de juego, etc.

La psicología deportiva debe integrarse en el plan de trabajo diario y no como una colaboración externa o puntual, y así convertirse en un recurso que ayude a potenciar cada área de trabajo. Las principales funciones en esta etapa de preparación son de asesoramiento e intervención.


Trabajo con los entrenadores

La principal labor de los psicólogos es asesorar y orientar al cuerpo técnico para que las interacciones con el equipo sean más eficaces.

Habilidades de Comunicación


Es uno de los elementos más importantes para un buen funcionamiento del equipo. Si el entrenador se limita a dar órdenes y correcciones, la relación con el grupo será deficitaria, los jugadores necesitan saber qué se espera de ellos y cuál es su rol en el equipo, por lo tanto saber escuchar y comunicarse de forma efectiva es una capacidad a trabajar con los técnicos ya que siempre es mejorable.

Cuando los deportistas ejecuten un ejercicio erróneamente, hay que explicarles qué han hecho mal y cómo deben realizarlo de forma correcta; puede resultar pesado pero es sin duda más efectivo y constituye la base de un correcto aprendizaje. Además, los jugadores se sentirán más “útiles” y se integrarán antes en el equipo si se les da una indicación, en lugar de un simple ¡así no!

Liderazgo

No es fácil ser un líder eficaz, se debe tener suficiente autoridad para que sus decisiones sean respetadas por los jugadores, pero no excesiva hasta el punto de ser temido o detestado por el grupo. El psicólogo puede orientar para encontrar ese equilibrio. Si el equipo siente que trabaja con un “tirano” difícilmente podrá sacar un rendimiento óptimo de cada jugador.

El técnico que es un gran líder no se impone, sino que convence por sus conocimientos, su manera de comunicarse con el grupo, la gestión que hace del vestuario y porque les inspira para conseguir objetivos, les motiva a superarse y se gana su confianza mediante la coherencia entre su discurso y sus acciones. 

Trabajo con los jugadores  

Estos son los principales aspectos en los que el psicólogo debe intervenir:
     
Identificación con el equipo

Cada club cuenta con una historia desde su formación hasta la actualidad, y en esa genealogía existen crónicas de personas que ayudaron a sentar las bases del equipo, de vicisitudes que debieron superar como entidad.  Conocer la historia tras el escudo debería ser asignatura obligada desde la base, saber quiénes fueron esas personas de las fotos en blanco y negro de los pasillos… En pretemporada se pueden dedicar algunos minutos al final del entrenamiento a que cuerpo técnico, jugadores veteranos, excompañeros e incluso otras personas cercanas al club narren episodios destacados de la historia del club.



Seguramente entre esas historias se encontrarán anécdotas que resalten valores del equipo y que faciliten una visión global de lo que el club significa; esta es una forma de conseguir una identificación gradual entre el jugador y los colores que representa.

Cohesión grupal

Desde el primer momento los jugadores veteranos del equipo deben facilitar la integración a los nuevos, es un rol ideal para que lo desempeñe los capitanes y compañeros en los que ellos deleguen: normas formales e informales del grupo, incluso información que necesiten si son nuevos en la ciudad, etc.

En pretemporada se pueden aprovechar las sesiones físicas especiales para fomentar la interacción entre los miembros del equipo: caminatas, sesiones en la playa/monte, práctica de otros deportes… En esos momentos de esfuerzo, de recuperar la forma, de dureza y superación se empieza a formar una “camaredería” entre el grupo que hay que continuar cimentado y fomentado durante la temporada. También ayudan las actividades que el equipo organice como comidas, visitas a organizaciones y lugares señalados de la ciudad, etc.

Hay más temas que la psicología deportiva puede y debe abordar en la pretemporada pero considero que estos son los más destacados y además engloban otros aspectos. Para finalizar me gustaría citar esta frase de un gran deportista, en ella hace referencia a una de las situaciones que el entrenador debe gestionar desde un liderazgo adecuado: saber transmitir que primando el esfuerzo colectivo gana el equipo y cada uno de sus miembros.
“En Carolina del Norte me enseñaron algo en lo que creo fervientemente: si los objetivos se conciben y se logran como equipo, las carreras individuales destacarán por sí mismas”. 
Michael Jordan




Fuente imágenes: wikipedia.org y Steffen Ramsaier con licencia CC 

miércoles, 16 de julio de 2014

Alemania: el ADN de los campeones

Alemania es y siempre ha sido un equipo competitivo, pocos descalabros  figuran en su historia futbolística, y cuentan además con la envidiable racha de haber llegado al menos hasta las semifinales de los cuatro últimos Mundiales. 


El equipo alemán ha ido modificando su estilo de juego desde la incorporación del seleccionador Joachim Löw en 2006. Sin renunciar por completo a su estilo físico han ido evolucionando hacia un fútbol más ofensivo, técnico y con mayor precisión y velocidad en los pases. El entrenador, tras proclamarse campeones del mundo dijo: 
“este proyecto empezó hace diez años, y el título es un producto de lo hecho desde entonces, primero con Jürgen Klinsmann y luego nosotros”.
Alemania se fija objetivos, diseña un plan para lograrlos y comienza a trabajar a destajo para conseguirlos, el desánimo o el abandono no forman parte del ideario alemán. En los últimos años han perdido en Eurocopas o Mundiales en semis o la final, y siempre por la mínima, un hueso duro de roer, un equipo al que cuesta mucho vencer, pueden jugar mejor o peor pero siempre son competitivos.

Cuando empezaron a planificar este Mundial, un representante de la Federación Alemana de Fútbol viajó a Brasil a visitar los hoteles recomendados por la FIFA, pero ninguno se adecuaba a las demandas de Löw: un emplazamiento tranquilo, de difícil acceso para “espías” y curiosos, no demasiado lejos de las sedes de los partidos, con playa, temperatura agradable y perfectamente equipado. Así que como no lo encontraron decidieron construirlo, sí, leen bien: lo construyeron. 

"Campo Bahía", sede del equipo alemán en Porto Seguro

El lugar elegido fue Porto Seguro, situado en la costa en la parte media del país, con lo que los desplazamientos a las sedes de los partidos no serían excesivamente largos, además el aeropuerto más cercano se encuentra a sólo 30 kms. de “Campo Bahía”: 14 viviendas de 2 plantas, edificios administrativos, piscina, centro médico, campo de fútbol, gimnasio, todo ello equipado con las comodidades de un complejo de lujo, y a unos metros de la playa.  Ya tenían el escenario idóneo para entrenar, relajarse y estar alejados de la presión mediática que envuelve al Mundial.

Pero Alemania tenía otro plan más que llevar a cabo, aumentar su eficacia mediante la innovación. Han preparado la cita mundialista con la tecnología SAP Match Insights, un software que permite analizar un gran volumen de datos (Big Data) de cada jugador y del equipo: pases acertados/erróneos, distancia recorrida, tiempo medio de posesión de balón, etc. de manera individual, por grupos (defensas/medios/delanteros) o colectivamente, y es capaz de hacerlo en tiempo real. De esta manera Löw, durante un partido podía consultar una tablet en la que van apareciendo estos datos y disponer así de más información para interpretar situaciones del encuentro y hacer correcciones o cambios.

También usaron esta tecnología tras cada partido para presentar los análisis sobre su rendimiento a cada jugador, y para estudiar los puntos fuertes y débiles de los rivales. Boateng, por ejemplo, pidió un análisis pormenorizado de los movimientos de Cristiano Ronaldo antes de enfrentarse a Portugal. Con este volumen de información analizada propia y de los rivales, el equipo preparaba de manera sistematizada y diría muy "alemana" cada entrenamiento, cada partido.

En este vídeo se explica el funcionamiento de esta tecnología, que durante el Mundial 2014 la usó exclusivamente Alemania:



Así es como el equipo planificó y trabajó, pero hay otras características que describen a esta Selección y quisiera resaltar:
  • Cohesión grupal: Realmente es un grupo que se conoce y se lleva bien,  un bloque que ha ido incorporando jugadores jóvenes que se adaptan perfectamente. En el campo no hay una estrella, Alemania es un EQUIPO, todos juegan para todos. El esfuerzo grupal como identidad que les une.
  • Equipo luchador: Una de las cosas que más me gusta de este equipo es que nunca se rinde, no baja los brazos. En la final Argentina tuvo momentos claros de dominio, pero no pareció que los germanos se resintieran por ello, y en la prórroga mostraron ese esfuerzo extra, ese coraje.
  • Respeto hacia los rivales: Hemos visto estos años cómo se comporta Alemania en la derrota, con máximo respeto, pues así actúan en la victoria. En las redes sociales ha circulado la imagen de Schweinsteiger consolando a los rivales que su equipo fue eliminando; también me pareció especialmente remarcable las sobrias celebraciones en los goles del 7-1 a Brasil, lo festejaron sí, pero sin “hacer sangre”, ¿cómo hubiesen celebrado los jugadores brasileños el marcador contrario…? Además, al día siguiente a esa gran goleada Özil envió un tweet de ánimo a la afición brasileña: deporte = valores.
"Ustedes tienen un país hermoso, gente maravillosa y futbolistas increíbles,
este partido no puede destruir su orgullo!"

Al día siguiente de ganar la Copa del Mundo vi en las noticias imágenes de los alemanes que se congregaron en la Puerta de Branderburgo para ver la final, un reportero le preguntó a un aficionado ¿cómo vas a festejar este título? y contestó: 
"acabo de celebrarlo, me voy a casa, mañana me levanto a las 7 para ir a trabajar". 
ADN alemán: un tiempo para trabajar-un tiempo para celebrar y no hay éxito sin esfuerzo.






domingo, 29 de junio de 2014

Luis Suárez muerde, la FIFA margina

Jornada 13 del Mundial, el partido destacado del día era el Italia-Uruguay, dos campeonas del mundo enfrentadas en el grupo de la muerte por una plaza para octavos de final, a Uruguay sólo le valía la victoria, a Italia le bastaba el empate; 0-0 iban en el minuto 81 cuando Luis Suárez dentro del área forcejea con Chiellini y le acaba mordiendo.



Lo más preocupante, es que esta conducta se repetía por tercera vez, Suárez mordió a un jugador contrario en el terreno de juego en 2010 y también el pasado año. La opinión pública no ajena a este hecho, inundó las redes sociales con montajes fotográficos del tipo “Hannibal Suárez”, y los titulares de la prensa al día siguiente no se quedaban atrás:


Evidentemente algo está sucediendo cuando la conducta agresiva se repite, una situación de estrés que le supera, en este caso, estar a 9 minutos de la eliminación del Mundial, un impulso primitivo que nace desde su sistema límbico para paliar esa sensación de angustia, incluso de peligro y que no encuentra autocontrol suficiente que pueda contrarrestarlo, Luis Suárez muerde y al morder se libera.

Que su acto estuvo mal lo sabemos todos, que es reprobable también, y tengo la esperanza de que salga a pedir disculpas en algún momento, es ese el primer paso. Pero las medidas de la FIFA no las comparto:

  • Suspendido 9 partidos oficiales con Uruguay: se podría discutir si el número de encuentros es bastante o no, pero creo que esta medida era suficiente castigo. ¿Por qué? Porque no imagino peor penitencia para un jugador que no poder participar en la Copa del Mundo con su país. La expulsión del mismo es en sí un correctivo personal y público a su conducta.

  • Multa de 100.000 francos suizos: No se aclara el destino del dinero, así que supongo que irá a las arcas de la FIFA. Entendería que este dinero fuera para la Federación italiana de fútbol, o a Chiellini concretamente, víctima del mordisco. Pero lo que realmente espero de la FIFA que busca la ejemplaridad en sus acciones, es que  haga algo constructivo con el dinero, como por ejemplo emplearlo en un programa educacional para la no violencia en el deporte base.

  • Prohibición de participar en cualquier actividad relacionada con el fútbol, incluido el acceso a estadios: Para mí esta medida no es un acto de disciplina ejemplar, como lo han vendido, es un acto de marginación hacia un futbolista, un deportista, una persona. No sólo no la comparto sino que me horroriza, marginarlo NO es la solución. En lugar de cuatro meses sin poder acceder a un recinto deportivo, la FIFA debió dar un paso más en su problema, buscar una alternativa para el periodo que dure la sanción, una propuesta activa y educativa, no excluyente
La Comisión Disciplinaria de la FIFA debería tener su propio gabinete de expertos en diferentes disciplinas, incluida la Psicología, con programas para ayudar a los futbolistas en este tipo de situaciones, como una parte más de la sanción. Programas de control de la ira, de manejo de la ansiedad, etc., que les proporcionen  herramientas para superar estos problemas. Creo que debería ser algo prioritario para este Organismo, que en cambio decide las pautas del fútbol y sus deportistas con decisiones estancadas en la autocomplacencia y la resaca del poder.

Jerome Valcke, secretario general de la FIFA dijo que Luis Suárez necesita tratamiento para superar sus problemas disciplinarios, sin embargo, es mucho más fácil señalar, castigar y aumentar la caja a base de multas que tomar medidas que eduquen y ayuden de verdad. Reconstruir es mucho más laborioso y requiere más tiempo que destruir… Mucha gente esperaba más de Luis Suárez, yo sin embargo, esperaba más de la FIFA. 



lunes, 23 de junio de 2014

U.D Las Palmas: del sueño a la pesadilla

Ayer el Córdoba logró el ascenso a Primera división en el estadio de Gran Canaria. Ganaba Las Palmas 1-0 y a falta de escasos minutos para que terminase el encuentro, parte de la afición saltó al terreno de juego para celebrarlo. Interrupción del partido por este “asalto”, y cuando se consigue reanudar,  en ese minuto y medio de descuento, marcó el Córdoba en un despiste de la defensa amarilla… Nueva invasión de cafres, que esta vez cambian la algarabía por tentativas de agresión, la policía escolta al trío arbitral y los jugadores del Córdoba corren dentro del vestuario.

Portada de laprovincia.es el 23/6/2014
No sé si sentí más pena o vergüenza viendo las imágenes, secuencia de despropósitos con amargo final para la Unión Deportiva, un sector de su propia afición le arrebató el sueño de ascender, y además dejó una pobre imagen que hoy recorrerá España.

Es momento para reflexionar, para tomar medidas, no debemos dejar que el deporte se vea empañado por este tipo de actuaciones. Se habla de que no había seguridad suficiente, de que algunos aficionados accedieron en estado ebrio al estadio, pero creo que el principal problema estriba en la educación, en la progresiva falta de valores y en la permisividad en las gradas hacia gestos racistas, xenófobos, homófobos… violencia verbal que acaba desembocando en física y actos vandálicos. En la ausencia de respeto crece la semilla de los comportamientos ofensivos, y desgraciadamente en los recintos deportivos cada vez son más comunes.

Creo que el club debe identificar a estos energúmenos y vetarles el acceso al estadio de por vida, y creo que es el momento de empezar a implantar estrategias de concienciación y respeto en las aficiones, no sólo en la Las Palmas, en todos los equipos de la LFP.


Ojalá estas escenas no vuelven a repetirse, pero lo dudo. A menudo el fútbol es para muchos una válvula de escape a su frustración de la semana, el lugar al que van a buscar bronca, a sacar su lado primitivo, donde sus emociones se llevan a la exaltación violenta escudados en los colores de una camiseta.

Ayer 200 energúmenos empañaron el comportamiento de 30.000 personas, arruinaron el ascenso de su equipo, pero más allá de esta desgracia deportiva se me quedó grabada la imagen de los niños que asaltaron el campo y robaron botellas de agua de los banquillos, estamos fracasando como sociedad cuando el primer pensamiento de los niños en una situación de confusión es delinquir.